A General Strike is a political action in which the general population refuses to engage in work, they close the doors to their workplaces and their schools. Born out of early 20th century labor movements, we can thank General Strikes for the 8 hour workday, minimum wage, and the weekend, among other accomplishments.

The General Strike is one of the strongest political tools that the people have at our disposal. General Strikes have the power to force governments to their knees. Just in these past few months: a General Strike forced the South Korean President to resign, a General Strike forced the Polish government to roll back restrictive anti-choice legislation.

General Strikes were once the most powerful tool of working people. Here, the whole community shows its love and care – we make the streets our commons. It’s time to revive the tradition. Refusing our labor is an act of solidarity with those among us threatened by Trump’s vigilantes; an act of courage that directly attacks the system that nurtured Trump’s rise to fame and power; and an important way to bring lots of us together to build community strength.

* * *

A strike means we refuse to work and instead come together to protest, sing, eat, and organize.

* * *

Our political system only offers limited input for ordinary people in the form of voting and lobbying our “elected representatives.” When it fails the people, we have little recourse to act within the system. A General Strike has the power to bring the system to a halt, to force those in power  to hear the people.

In addition to the disruptive power of the General Strike, it is also a demonstration of solidarity. Trump won an election based on hate and fear. We seek to overcome that hate and fear with mutual respect and love. With Solidarity. By joining together in the General Strike we show that we are able to overcome a politics based on individualistic difference. We will stand together and defend each other in the face of misogynistic and racist attacks, cuts to social services, environmental catastrophe, and impoverishment.

Instead of being forced to rely on a broken system that only offers false choices between hatred and corruption, by striking we show that we are ready and able to build a new order. One that is not based on hate, fear, and profit, one that is built on solidarity, mutual-aid, and respect. When we do not work, when we do not go to school, when we do not allow business as usual, we show that we will not allow politics as usual to rule us. We will not allow a racist, misogynistic billionaire to rule us.

* * *

It is important to not normalize Donald Trump’s governance.

* * *

A first step to building a meaningful opposition to his rule is to make sure the day is not a normal work day. We have no illusions that not going to work on January 20th is going to bring down the Trump administration and systems of oppression in a single day. But striking together is the first step towards building the meaningful solidarities and organization that will allow us to actually oppose and survive his administration.

****

EL 20 DE ENERO

MILLONES DE PERSONAS

EN TODA LA NACIÓN

SALDRÁN DE LAS ESCUELAS

SALDRAN DEL TRABAJO

SALDRAN DE SUS CASA PARA EL

¡PARO

GENERAL!

ESTO ES EL COMIENZO

Tenemos que pelear juntos contra los sistemas de opresión en nuestro sociedad. Es tiempo de unirnos y decir NO a la violencia racista, NO a la intolerancia, no a la misoginia, NO a la intolerancia de religión, y NO a Trump.

NO HAY NEGOCIO COMO SIEMPRE

El día de la elección de Trump, hubo protestas espontáneas por todo Los Estados Unidos. La gente vio el peligro de la política de Trump y decidieron no hacer negocio como siempre. De esas protestas salió una llamada para el Paro General el día de la inauguración del presidente, el 20 de enero.

¿QUE ES EL PARO GENERAL?

¿POR QUÉ UN PARO GENERAL?

El Paro General es una acción política en la cual el pueblo se niega a trabajar- cierran las puertas de sus trabajos y de sus escuelas.  Nacido del movimiento de trabajadores en la primera parte del siglo 20, podemos darle las gracias el Paro General por el día de trabajo de ocho horas, por el sueldo mínimo, y el fin de semana, entre otros logros.

El Paro General es uno de las acciones políticas más fuertes que tenemos. El Paro General tiene el poder de obligar a los gobiernos a arrodillarse. En solo los últimos meses: un Paro General forzó al presidente de Corea del Sur a renunciar, y un Paro General forzó el gobierno Polaco a cambiar legislación anti-aborto.

Nuestro sistema político solo deja mínima contribución del pueblo en forma del voto y en cabildear nuestros “representativos elegidos.” Cuando el sistema nos falla, tenemos pocos recursos adentro del sistema. El Paro General tiene el poder de parar el sistema y forzar a todos en poder a escuchar al pueblo.

Además de su poder disruptivo, el Paro General también es forma de mostrar nuestra solidaridad. Trump ganó una elección basada en odio y miedo. Queremos superar ese odio y miedo con respeto y amor. Con solidaridad. En unirnos para el Paro General, mostramos que podemos superar una política basada en diferencia individualista. Vamos a unirnos y defendernos juntos en frente de los ataques misoginias y racistas, cortes a los servicios sociales, el catástrofe medio ambiental, y el empobrecimiento.

En vez de ser forzados a confiar en un sistema roto que solo nos ofrece falsas elecciones entre odio y corrupción, con el Paro General les mostramos que estamos listos a crear un nuevo orden. Un orden que no está basado en odio, miedo y en el lucro, si no uno que está basado en solidaridad, ayuda mutua, y respeto. Cuando no trabajamos, cuando no vamos a la escuela, cuando no dejamos que el negocio como siempre ocurre, mostramos que no vamos a dejar que la política como siempre nos gobierna. No dejaremos una billonario racista y misoginia a gobernarnos.  

Es importante no normalizar el gobierno de Donald Trump.

El primer paso de construir una oposición significativa contra su gobierno es asegurarnos que el día de su inauguración no es como todos los otros. No tenemos ilusiones que no ir al trabajo el 20 de enero va a terminar la administración de Trump ni a los sistemas de opresión en un solo día. Pero el Paro General es el primer paso en construir solidaridades significativas y organizaciones que nos ayudarán opositar y sobrevivir su administración.